Audiencia pública por “peaje social de Barú” terminó sin acuerdo
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| Puente que conecta a la Isla Barú con Cartagena de Indias. |
El Consejo Distrital de Cartagena discutió el pasado martes la propuesta de instalar un peaje en mitad del puente que conecta a Barú con La Heroica, a causa de las problemáticas ambientales que trajo consigo.
En 2014 luego de 18 años donde el mar dejaba incomunicada a la isla, se entregó el proyecto de la Transversal Barú, que solucionó problemas de comunicación, abastecimiento de comida y otras necesidades básicas, adicional a esto, dicho proyecto generó empleo.
Desde que se inauguró el puente que conecta a la capital de Bolívar con la isla Barú, el índice de turismo de Playa Blanca ha incrementado sin control. De hecho, la movilidad durante las temporadas altas ha deteriorado el estado de la vía. De allí que, la Alcaldía de Cartagena propusiera la instalación de un peaje para reducir la afluencia de personas en agosto pasado. Hasta ahora, sin la intervención de los concejales, la ejecución del “peaje social de Barú” no se concreta.
Tarifas
Se tomó como referencia las tarifas de peaje cobradas por la concesión vial de acceso rápido a la variante de Cartagena para el año 2014, duplicadas debido a que el nuevo peaje funcionaría en un solo sentido; es decir se cobrará peaje solo entrando a la Isla de Barú.
Para vehículos livianos y carros particulares la tarifa será de $5.000, para los taxis $4.200 (reducción del 18% de la tarifa plena), a los buses y busetas $8,100 y hasta $29.000 pesos a los camiones con más de cinco ejes.
El director de Valorización del Distrito, Jorge Luis Marimón, argumentó que este proyecto nació como solicitud de las mismas comunidades de Barú, Ararca, Santa Ana y Pasacaballos. Agregando, además, la viabilidad del peaje con base a consultorías previas. El destino de los recursos, según el representante del gobierno local, irían para el mantenimiento de la vía -de 32,5 kilómetros, y cuya carga implica invertir más de 2 millones de pesos mensuales por kilómetro- y la inversión social de la ciudadanía.
Isla de Barú
Con una población total de aproximadamente 20.000 personas, la zona insular de Cartagena, famosa por sus playas blancas, arena turquesa, aguas cálidas y cristalinas, que invitan al ocio; se ha convertido en un lugar emblemático con una gran mezcla de actividades, desde las industriales y portuarias del norte de la isla y sur de la bahía de Cartagena, hasta el turismo al estar rodeada de Resorts y sitios para el descanso, casi todas sus playas son privadas y exclusivas, salvo Playa Blanca que es la única playa pública.
Desde la apertura del puente el aumento de visitantes ha evidenciado las malas prácticas del llamado turismo “depredador” debido a la proliferación de basuras y heces fecales enterradas bajo la arena blanca de la reserva natural.
Según el capitán Carlos Martínez, jefe de áreas protegidas del Parque Nacional Natural Islas Corales del Rosario y San Bernardo, estudios realizados han determinado que, en las condiciones actuales, la reserva natural está adecuada para recibir 125 turistas por día. Sin embargo, en temporada alta, solo por tierra, se han manejado cifras de hasta 10.250 personas. Durante un puente festivo pueden ingresar a Playa Blanca un promedio de 650 vehículos particulares diarios y unos 80 buses.
Qué piensan los retractores
Representantes de la ciudadanía como David González, director de la Fundación Turística Playa Blanca, expusieron sus argumentos en contra del proyecto. Para él, las fases de instalación del peaje deben ser consultadas a las comunidades afectadas, ya que el “proyecto es lesivo para la economía doméstica de los habitantes de Barú, y que carece de planeación”.
Incluso, indicó González, el peaje social no es la solución para el buen uso de los recursos naturales: la instalación de este se “sustentaría a partir del mayor flujo vehicular hacia la zona”, y no sobre los problemas ambientales. Además, los recursos del proyecto no pueden invertirse en obras para la comunidad a causa de la ley 105 del 93, sino sobre la recuperación de la malla vial. Por otro lado, uno de los reclamos de la gente es que la iniciativa no tiene sustento jurídico, por el hecho de imponer un impuesto sobre otro impuesto, debido a que las obras anteriores han sido financiadas por los habitantes de la isla de Barú.
Finalmente, la sesión terminó sin acuerdo por parte de los concejales. La información presentada por la ciudadanía se toma como insumo para el primer debate sobre el proyecto, a manos de los funcionarios locales. El favorecimiento o negativa del peaje se dará antes del 28 de febrero, fecha en la que está convocada la sesión extraordinaria.















